Yo no esperaba encontrarla,
jamás me pasó por la cabeza,
que, en un día cualquiera,
ella aparecería y cambiaría mis días tristes por días
felices.
No lo sé, tal vez el destino quiso
que por alguna extraña razón la conociera,
y terminará encariñándome con ella
más de lo que alguna vez lo hice con una persona.
Pasó de ser una completa desconocida
a convertirse en absolutamente todo.
Ya que, aunque otras personas intenten ocupar su lugar,
no pueden.
Ella siempre es la primera.
Cuando se trata de buenos días,
es ella,
cuando se trata de buenas noches,
es ella,
cuando se trata de bonitos deseos,
es ella,
cuando se trata de noches tristes,
es ella.
Siempre es ella.
Y sin yo pedírselo,
está.
